
Me acuerdo cuando me proponías huír a cualquier lugar.
Ahora me toca a mi:
Huye a mi cama donde me hallo aislada, con mil maremotos esperándote. Acompáñame a cienmil sueños a punto de cumplir. Agárrame de la mano en viajes infinitos, mundos por descrubrir.
Escapa de ahí, donde estás, aunque en otros tiempos me agarraba a esas sábanas. Huye a mi ciudad amada, a tu cama deseada.
sábado 7 de noviembre de 2009
Huye
martes 22 de septiembre de 2009
En tu piel.
Que me arranquen el cariño que te tengo. En tu piel encuentro lo más sereno. O las ganas de robarte besos en pasillos, calles y callejones que aparecen y desaparecen en nuestro cuentakilómetros. Los deseos de ello son más puros que los arrebatos celosos.
Y si algún día no puedo tocarte, que mis sueños sean de tactos eternos.
Encontrando razones de mi sequía involuntaria, de mis torpezas y minutos perdidos encontrando palabras adecuadas, hallo en mi mente que la probabilidad de no poder escribirte estas palabras en una página son las mismas que la probabilidad de no hallarte por las mañanas estirando tus brazos y buscando mi cara.
Porque si mis palabras no salen aquí, es porque siempre rebotan en tu oído.
Y mi piel de gallina, con tu cariño, tus besos y tu tacto, han encontrado refugio en tu piel.
viernes 14 de agosto de 2009
Estancia indefinida
Hago las maletas, cargo las cajas. Recojo el petate como si fuera el primer día.
Me visto con lo visto, lo más fácil para que me lo quites. Fácil, corto camino que me llevará a ti. Sonrío y pienso que todo va a ser divertido, hallaré estabilidad. Sonrío y pienso que los nervios y el miedo me pueden, pero prefiero este billete de ida a tener que seguir separándome de ti cada 48 horas.
Cargo cajas y ruedas desmontadas. Recuerdos y pensamientos enredados con papel de embalar.
Descargo las cajas, monto las ruedas. Me estabilizo, sonrío y pienso que no hay mejor lugar en el mundo que tu casa.
Estoy en tu casa. Adoro tu casa.
martes 4 de agosto de 2009
Soñando

Soñé con amaneceres infinitos en Madrid, con tus caricias acompañadas de besos y un café con leche al lado de la cama.
Soñé que nunca te escapabas y que siempre tus manos estaban agarrándome en ese camino del que siempre hablábamos.
Y en esta calle seguí soñando que mis sueños se harían realidad. Qué cerca estamos de alcanzar la felicidad en una ciudad que nunca para, que siempre estresa.
Pero tu compañía, tus mañanas, tu sonrisa siempre estarán ahí, tranquilizándome, evadiéndome.
Que no hace falta ni es bueno soñar demasiado. Los pies siempre en la tierra.
Pero en la tierra está mi sueño, tú.
Y así seguiré soñando.
domingo 26 de julio de 2009
Él
Ni siquiera es necesario describir lo que recorre mi mente cuando le veo dormir. Se estira cada vez que está a punto de despertarse o va a mover sus manos para buscar mi cuerpo.
Ni si quiera puedo decir con palabras lo que siento cuando sonríe, me besa la palma de la mano o, sin pedirlo, me abraza y me dice lo guapa que soy.
Es imposible dibujar lo que dibuja en mi alma.
Es que no puedo evitarlo. Que cuando estoy contigo estoy en casa.
Y lo demás me sobra.
viernes 17 de julio de 2009
Líneas en la noche y sonrisas

Más rápido, más rápido.
Y ningún minuto de nuestras vidas será malgastado. Ninguna caricia será olvidada ni tropezará en el suelo sino que se verá en tu sonrisa.
Aún más rápido.
Que todavía es de noche y nos quedan mil amaneceres por encontrarnos en cualquier plaza de Madrid. Dibujando estelas de colores detrás de los coches; amaneciendo entre los edificios gigantes que amenazan las esperanzas de ver los horizontes.
Más rápido, mi vida, más rápido.


